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Vídeos corporativos con personalidad: comunica tu esencia de marca

Vídeos corporativos con personalidad: comunica tu esencia de marca

Vídeos corporativos con personalidad: comunica tu esencia de marca

Un vídeo corporativo es una herramienta de comunicación que permite presentar una marca de forma general: sus valores, visión, misión y objetivos. Pero además de estos elementos, hay un aspecto que es propio de cada empresa y que debe estar presente en tu historia: la personalidad. Lo que la hace diferente y la ayuda a conectar con su público. La forma en que mira, siente y hace las cosas. Su esencia.

Vídeos corporativos con personalidad: comunica tu esencia de marca

4 min de lectura.

Tabla de contenidos

A la hora de crear un vídeo corporativo, no basta con contar qué y cómo ofreces tu producto o servicio, sino también quién eres. Para ello, te invitamos a hacer un ejercicio de autoconocimiento y definir los rasgos que caracterizan a tu marca. Ten en cuenta otros aspectos importantes, como el género, el formato, el estilo y la duración del vídeo. Estas decisiones marcan su estructura y su línea del vídeo, y ayudan a mantener la coherencia y la claridad del mensaje.

 

Qué contar en un vídeo corporativo

Lo primero que hay que hacer antes de crear un vídeo corporativo es definir qué vamos contar. Para ello, respondemos varias preguntas básicas sobre la marca:

  • ¿Qué problema o necesidad resuelve el producto o servicio?
  • ¿Qué beneficios o ventajas ofrece?
  • ¿Qué valores o principios rigen su forma de trabajar?
  • ¿Qué visión o misión tiene como marca?
  • ¿Qué objetivos o metas se propone alcanzar?

Estas preguntas sintetizan la información más relevante sobre la marca y ayudan a enfocar el mensaje hacia el público objetivo adecuado. Recuerda que no se trata de contar todo lo que hacemos, sino lo más importante y lo más diferenciador.

Qué no contar en un vídeo corporativo

Tan importante como saber qué contar es saber qué no contar. A veces, por querer abarcar demasiado, caemos en el error de saturar al espectador con información innecesaria o irrelevante. Esto hace que pierda el interés o que se confunda.

Por eso, siempre evitaremos incluir en un vídeo corporativo aspectos como:

  • Datos demasiado técnicos o específicos sobre tu producto o servicio.
  • Información obvia o redundante sobre tu sector o tu mercado.
  • Detalles irrelevantes o anecdóticos sobre tu historia o tu trayectoria.
  • Mensajes genéricos o clichés sobre tu marca o tu propuesta de valor.

Estos aspectos pueden restar valor al mensaje y hacer que se diluya entre la multitud. Lo mejor es centrarse en lo esencial y dejar lo accesorio para otros soportes o canales.

Cómo contarlo

Una vez tenemos claro qué vamos a contar y qué no, decidimos cómo queremos contarlo. Toca elegir el tipo, el formato, el estilo y el tono del vídeo. Estas decisiones dependen de factores como:

  • El objetivo del vídeo: ¿Qué queremos conseguir con el vídeo? ¿Informar? ¿Educar? ¿Entretener? ¿Inspirar? ¿Persuadir?
  • El público del vídeo: ¿A quién va dirigido el vídeo? ¿Qué perfil tiene? ¿Cuáles son sus intereses y expectativas?
  • El canal: ¿Dónde vamos a difundir el vídeo? ¿En web? ¿En redes sociales? ¿En presentaciones? ¿En qué tipo de campañas?

Estos factores ayudan a definir el tipo de contenido que vamos a crear. Ejemplos:

  • Vídeo testimonial: Se muestran las opiniones o experiencias de clientes satisfechos con el producto o servicio. Objetivo: generar confianza y credibilidad en tu marca.
  • Vídeo tutorial: se enseña a los usuarios cómo usar o aprovechar al máximo el producto o servicio. Objetivo: generar valor y fidelidad en tu marca.
  • Vídeo de novedades: se anuncia una oferta, un descuento, un lanzamiento o una actualización relacionada con el producto o servicio. Objetivo: generar interés y urgencia en tu marca.
  • Vídeo de retos: se plantea un reto divertido o curioso a los usuarios, relacionado con el producto o servicio. Objetivos: generar interacción y viralización en la marca.
  • Vídeo de humor: haces reír a tus usuarios con una situación cómica relacionada con el producto o el servicio. Objetivo: generar simpatía y empatía en tu marca.

Además del tipo de contenido, hay que elegir el formato del vídeo. Algunas opciones:

  • Entrevistas: a los representantes de la marca, a los empleados, a los clientes o a los expertos del sector, para que cuenten su visión, su experiencia o su opinión sobre el producto o servicio.
  • Voz en off + recursos: una voz en off narra el mensaje del vídeo, acompañada de imágenes, vídeos, gráficos, animaciones u otros recursos visuales que lo ilustran y lo complementan.
  • Imágenes propias: imágenes reales del producto, servicio, instalaciones, equipo o eventos, para mostrarlos de forma más cercana y realista.
  • Imágenes de archivo: imágenes genéricas o temáticas que se ajusten al mensaje del vídeo, para crear un ambiente o una sensación.

También es importante elegir el estilo del vídeo. Algunas opciones:

  • Documental: se basa en la observación y la narración de la realidad, para mostrar la marca de forma objetiva y veraz.
  • Ficción: creación y representación de una historia inventada, para mostrar la marca de forma creativa y original.
  • Animación: generación y manipulación de imágenes digitales para mostrar la marca de forma dinámica y divertida.

Por último, hay que elegir el tono del vídeo:

  • Formal: se caracteriza por el uso de un lenguaje cuidado, correcto y respetuoso. Objetivo: mostrar la marca de forma seria y profesional.
  • Informal: uso de lenguaje coloquial, familiar y cercano. Objetivo: mostrar la marca de forma cercana y frienfly.
  • Humorístico: se caracteriza por el uso de un lenguaje irónico, sarcástico o ingenioso. Objetivo: mostrar la marca de forma divertida y desenfadada.

Cuánto debe durar un vídeo corporativo

Otro aspecto importante a la hora de crear un vídeo corporativo es definir cuánto debe durar. No hay una respuesta única a esta pregunta, ya que depende del tipo, formato, estilo y tono del vídeo, así como del objetivo, público y canal del mismo.

Sin embargo, como norma general, se recomienda que el vídeo corporativo no supere los 3 minutos de duración. Esto se debe a que la atención media del espectador es limitada y a que los vídeos más cortos suelen tener más impacto y más difusión.

No obstante, hay casos en los que puede ser conveniente alargar un poco más el vídeo corporativo, si se trata de desarrollar un tema complejo o profundo que requiera más tiempo. En ese caso, es importante mantener el interés y la claridad del mensaje durante todo el vídeo.

También hay casos en los que se recomienda hacer varias versiones del mismo vídeo corporativo, con diferentes duraciones según el uso que se le vaya a dar. Por ejemplo, una versión larga para una presentación en directo y una versión corta para las redes sociales.

Cómo mostrar la personalidad de tu marca en un vídeo corporativo

Hasta aquí hemos visto algunos consejos y ejemplos para crear un vídeo corporativo que presente tu marca de forma general, pero también con personalidad. Pero, ¿cómo mostrar la personalidad de tu marca en un vídeo corporativo? ¿Qué elementos debemos tener en cuenta para hacerlo?

La personalidad de una marca es lo que la hace diferente y lo que la hace conectar con tu público. Es la forma en que mira, en que siente, en que hace las cosas. Es su esencia.

Para mostrar la personalidad de tu marca en un vídeo corporativo, debes tener en cuenta los siguientes elementos:

  • El tono de voz: El tono de voz es la forma en que te comunicas con tu audiencia, tanto a nivel verbal como no verbal. El tono de voz debe ser coherente con tu personalidad, tus valores y tu propuesta de valor. Por ejemplo, si tu marca es divertida, usa un tono humorístico, irónico o ingenioso. Si tu marca es seria, usa un tono formal, correcto o respetuoso.
  • El estilo visual: El estilo visual es la forma en que presentas tu imagen, tanto a nivel gráfico como audiovisual. Debe ser coherente con tu personalidad, tus valores y tu propuesta de valor. Por ejemplo, si eres innovadora, usa un estilo moderno, dinámico o minimalista. Si tu marca es tradicional, usa un estilo clásico, elegante o sobrio.
  • La historia: La historia es el relato que cuentas sobre tu marca, tanto a nivel factual como emocional. Debe ser coherente con tu personalidad, tus valores y tu propuesta de valor. Por ejemplo, si tu marca es inspiradora, puedes contar una historia de superación, de éxito o de cambio. Si es solidaria, cuenta una historia de compromiso, de ayuda o de colaboración.

Estos elementos ayudan a mostrar la personalidad de una marca en su vídeo corporativo, creando una conexión emocional con la audiencia y diferenciándose de la competencia.

Si quieres saber más sobre cómo crear un vídeo corporativo con personalidad o necesitas ayuda profesional para hacerlo, contacta con Cacao. Nos encantará crear vídeos que presenten tu marca con personalidad.