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Rentabilidad y tamaño de Residencias

Rentabilidad y tamaño de de las residencias de mayores en España

Consultoría sector sociosanitario

Las residencias de mayores son establecimientos que ofrecen alojamiento, manutención, cuidados sanitarios y sociales a las personas mayores que no pueden vivir de forma independiente o que necesitan apoyo para realizar las actividades básicas de la vida diaria o para su autonomía personal. Estas residencias pueden ser públicas, privadas o concertadas, y pueden tener diferentes niveles de calidad, servicios y precios.

Las residencias de mayores son un sector en auge y rentable en España, debido al progresivo envejecimiento de la población y a la creciente demanda de plazas por parte de las personas mayores y sus familias. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 había en España 9.928.946 personas mayores de 65 años, lo que supone el 21,1% de la población total.

Además, según el último informe del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), en 2023 había en España 1.363.853 personas beneficiarias del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), lo que supone el 2,9% de la población total.

Las residencias de mayores son también un sector atractivo para los inversores, ya que ofrecen una estabilidad financiera y una alta ocupación. Según el último informe de la consultora inmobiliaria Savills Aguirre Newman, las residencias de mayores obtienen una rentabilidad media del 5%, superior a la de otros activos inmobiliarios como las oficinas o los locales comerciales. Además, según el último informe de la consultora inmobiliaria JLL, las residencias de mayores tienen una ocupación media del 95%, lo que demuestra la solvencia y la demanda del sector.

Sin embargo, las residencias de mayores también se enfrentan a importantes retos y oportunidades que hay que tener en cuenta para mejorar su situación actual y su proyección futura. Entre estos retos y oportunidades se encuentran: la necesidad de aumentar el número y la calidad de las plazas disponibles, la diversificación y la innovación de los servicios ofrecidos, la profesionalización y la formación del personal, la adaptación a las nuevas normativas y exigencias sanitarias, o la incorporación de las nuevas tecnologías y tendencias sociales.

Recomendaciones para mejorar la Rentabilidad y el tamaño de Residencias (de mayores) en España

Teniendo en cuenta los datos anteriores y las tendencias del sector, se pueden hacer las siguientes recomendaciones para mejorar la Rentabilidad y el tamaño de Residencias (de mayores) en España:

  • Aprovechar las oportunidades de inversión y crecimiento: se trata de identificar y explotar las ventajas competitivas y los nichos de mercado que ofrece el sector de las residencias de mayores, teniendo en cuenta la creciente demanda, la escasa oferta y la alta rentabilidad. Algunas oportunidades son: adquirir o construir residencias en zonas con baja oferta y alta demanda, especialmente en las grandes ciudades; diversificar o especializar la oferta según las necesidades y preferencias de los clientes, ofreciendo servicios diferenciados o personalizados; o incorporar nuevos modelos operativos o conceptos innovadores, como el Senior Living o el Coliving.
  • Adaptarse a los nuevos retos y exigencias del sector: se trata de anticiparse y responder a los cambios y desafíos que plantea el entorno social, económico y normativo del sector de las residencias de mayores, teniendo en cuenta las expectativas y derechos de los usuarios, las familias y los reguladores. Algunos retos son: mejorar la calidad y la seguridad de los servicios, cumpliendo con los estándares y protocolos sanitarios establecidos; aumentar la transparencia y la rendición de cuentas, facilitando información veraz y accesible sobre los servicios y resultados; o fomentar la participación y la satisfacción de los usuarios, respetando su dignidad, autonomía y diversidad.
  • Colaborar con los agentes públicos y privados del sector: se trata de establecer alianzas estratégicas con los actores implicados en el sector de las residencias de mayores, buscando sinergias, complementariedades y beneficios mutuos. Algunos agentes son: las administraciones públicas, que pueden ofrecer financiación, regulación o concertación; las entidades sociales, que pueden ofrecer asesoramiento, apoyo o sensibilización; los profesionales sanitarios y sociales, que pueden ofrecer formación, supervisión o derivación; o los usuarios y sus familias, que pueden ofrecer opinión, feedback o recomendación.

Recomendaciones para mejorar el Servicio de Ayuda a Domicilio

Teniendo en cuenta los datos anteriores y las tendencias del sector, se pueden hacer las siguientes recomendaciones para mejorar el Servicio de Ayuda a Domicilio:

  • Incrementar la financiación pública del servicio: se trata de aumentar la aportación económica de las administraciones públicas al SAD, para garantizar su viabilidad, suficiencia y equidad. Actualmente, el SAD se financia con fondos estatales, autonómicos y locales, así como con la aportación de las personas usuarias. Sin embargo, el SAD tiene un déficit de financiación que impide cubrir las necesidades reales de las personas dependientes y sus cuidadores. Algunas propuestas para incrementar la financiación pública son: aumentar el nivel mínimo de protección garantizado por el Estado; revisar el reparto de los fondos entre las Comunidades Autónomas según criterios objetivos y transparentes; o crear un impuesto finalista destinado a financiar el SAD.
  • Potenciar la calidad y la equidad del servicio: se trata de garantizar que las personas que reciben el SAD reciban una atención adecuada a sus necesidades, preferencias y derechos, independientemente de su lugar de residencia, su nivel de renta o su grado de dependencia. Para ello, es necesario establecer unos criterios comunes y homogéneos para valorar y atender a las personas dependientes, así como para supervisar y evaluar la calidad del servicio. Algunas propuestas para potenciar la calidad y la equidad del servicio son: unificar los baremos y los procedimientos de valoración de la dependencia; ampliar y diversificar la oferta de prestaciones según el perfil de la persona usuaria; reforzar el control y la inspección de los centros y entidades que prestan el servicio; o impulsar la atención domiciliaria y comunitaria.
  • Fomentar la participación social de las personas dependientes: se trata de promover la integración social y la ciudadanía activa de las personas dependientes, respetando su dignidad, su autonomía y su diversidad. Para ello, es necesario eliminar las barreras físicas, sociales o culturales que dificultan el acceso y el disfrute de las personas dependientes a los recursos y servicios públicos, así como favorecer su implicación y su voz en las decisiones que les afectan. Algunas propuestas para fomentar la participación social de las personas dependientes son: garantizar la accesibilidad universal a los espacios públicos y privados; impulsar el ocio inclusivo y la cultura accesible para las personas dependientes; crear consejos o plataformas de participación ciudadana de las personas dependientes o sus representantes; o sensibilizar a la sociedad sobre el valor y el respeto a las personas dependientes.

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