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Un sector público impulsado por datos

Un sector público impulsado por datos

Consultoría sector sociosanitario

Los datos son un recurso estratégico para el sector público, ya que permiten mejorar la toma de decisiones, la transparencia, la rendición de cuentas, la eficiencia y la innovación de las entidades públicas. Sin embargo, para aprovechar todo el potencial de los datos, es necesario contar con una cultura, una gobernanza, unas capacidades y unas infraestructuras adecuadas que faciliten su generación, gestión, análisis y uso.

En este informe se analiza el estado actual y los retos de la transformación digital del sector público en España, así como las oportunidades y las buenas prácticas para impulsar un sector público impulsado por datos. Para ello, se basa en las fuentes de información disponibles¹²³⁴⁵⁶, así como en el marco normativo y estratégico vigente .

SITUACIÓN ACTUAL Y RETOS

La metodología empleada para elaborar este informe ha consistido en:

  • Realizar una búsqueda bibliográfica en fuentes académicas, institucionales y mediáticas sobre la RSC y una regulación desde Europa.
  • Seleccionar y analizar los documentos más relevantes y actuales sobre el tema.
  • Sintetizar y organizar la información obtenida en un informe estructurado y coherente.

España cuenta con una buena posición de partida para impulsar la administración digital y el uso de los datos en el sector público. Según el Índice de Digitalización de la Economía y la Sociedad (DESI) de 2019, España ocupa el segundo puesto en Europa en servicios públicos digitales.

Además, según el Índice de Gobierno Digital (DGI) de la OCDE de 2019, España se sitúa por encima de la media en las dimensiones de gobierno abierto y participativo, creación de una cultura basada en datos y protección de la privacidad y la seguridad.

Sin embargo, también existen importantes desafíos para avanzar hacia un sector público impulsado por datos. Entre ellos, se pueden destacar los siguientes:

  • La falta de una visión estratégica y coordinada sobre el papel de los datos en el sector público, que dificulta la definición de objetivos, prioridades e indicadores comunes.
  • La fragmentación y la heterogeneidad de los sistemas de información y las fuentes de datos, que dificultan su interoperabilidad, calidad y accesibilidad.
  • La escasez de recursos humanos y técnicos especializados en gestión y análisis de datos, así como la falta de formación y sensibilización del personal público sobre el valor y el uso de los datos.
  • La insuficiente apertura y reutilización de los datos públicos, tanto por parte de otros agentes públicos como privados, lo que limita su aprovechamiento para generar valor social y económico.
  • Los riesgos éticos, jurídicos y sociales derivados del uso indebido o inadecuado de los datos, que pueden afectar a los derechos fundamentales de las personas, como la privacidad, la protección de datos o la no discriminación.

 

Oportunidades y buenas prácticas

Para superar estos retos y aprovechar las oportunidades que ofrecen los datos para el sector público, es necesario adoptar una serie de medidas que favorezcan un cambio cultural, organizativo y tecnológico. Entre estas medidas, se pueden destacar las siguientes:

  • Establecer una estrategia nacional de datos para el sector público, que defina una visión compartida, unos objetivos claros y unos planes de acción concretos para impulsar el uso estratégico e inteligente de los datos en las entidades públicas.
  • Crear un marco normativo e institucional que facilite la gobernanza, la coordinación y la colaboración entre los diferentes niveles y actores del sector público en materia de datos, así como con el sector privado y la sociedad civil.
  • Desarrollar infraestructuras y plataformas digitales que permitan la integración, el almacenamiento, el procesamiento y el acceso a los datos públicos de forma segura, eficiente y escalable.
  • Fomentar la capacitación y la cultura digital del personal público en materia de datos, mediante acciones formativas, divulgativas e incentivadoras que mejoren sus competencias y actitudes hacia los datos.
  • Promover la apertura y la reutilización de los datos públicos, mediante políticas activas que garanticen su disponibilidad, calidad y accesibilidad para todos los potenciales usuarios internos y externos.
  • Aplicar criterios éticos, legales y sociales en el uso de los datos, mediante mecanismos de evaluación, supervisión y control que aseguren el cumplimiento de la normativa y el respeto a los derechos de las personas.

Algunos ejemplos de buenas prácticas que ilustran estas medidas son los siguientes:

  • La Estrategia Nacional de Datos del Reino Unido, que establece una visión y unos principios para maximizar el valor de los datos en el sector público, así como unas prioridades y unas acciones para mejorar la calidad, la accesibilidad y el uso de los datos.
  • El Portal de Datos Abiertos de la Unión Europea, que ofrece un punto único de acceso a los datos públicos de las instituciones, agencias y organismos de la UE, así como herramientas y servicios para facilitar su reutilización.
  • La Plataforma de Datos del Gobierno de Singapur, que integra y analiza los datos de más de 70 agencias públicas para mejorar la toma de decisiones, la prestación de servicios y la innovación en el sector público.
  • El Programa de Capacitación en Datos del Gobierno de Canadá, que ofrece cursos en línea y presenciales sobre gestión, análisis y visualización de datos para el personal público.
  • El Laboratorio de Datos del Gobierno de Nueva Zelanda, que realiza proyectos piloto con datos abiertos para generar conocimiento e impacto social en áreas como la salud, la educación o el medio ambiente.
  • El Marco Ético para el Uso de Datos e Inteligencia Artificial del Gobierno de Finlandia, que establece unos principios y unas pautas para garantizar el uso responsable y transparente de los datos y la IA en el sector público.

CONCLUSIONES

Los datos son un recurso clave para el sector público, ya que permiten mejorar la eficacia, la eficiencia, la transparencia y la innovación de las entidades públicas. Sin embargo, para aprovechar todo el potencial de los datos, es necesario contar con una estrategia, una gobernanza, unas capacidades y unas infraestructuras adecuadas que faciliten su generación, gestión, análisis y uso.

En este informe se ha analizado el estado actual y los retos de la transformación digital del sector público en España, así como las oportunidades y las buenas prácticas para impulsar un sector público impulsado por datos. Se ha concluido que es necesario adoptar una serie de medidas que favorezcan un cambio cultural, organizativo y tecnológico en el sector público en materia de datos. Estas medidas se basan en establecer una estrategia nacional de datos para el sector público, crear un marco normativo e institucional que facilite la coordinación y la colaboración entre los actores públicos y privados en materia de datos, desarrollar infraestructuras y plataformas digitales que permitan la integración y el acceso a los datos públicos, fomentar la capacitación y la cultura digital del personal público en materia de datos, promover la apertura y la reutilización de los datos públicos y aplicar criterios éticos, legales y sociales en el uso de los datos.

Se espera que este informe sirva como punto de partida para reflexionar sobre el papel de los datos en el sector público y para impulsar acciones que contribuyan a crear un sector público más inteligente, innovador e inclusivo.

UN SECTOR PÚBLICO IMPULSADO POR DATOS